Excursión de un día a Ibiza en familia

Ibiza en familia

Os proponemos un plan diferente y original: una escapada a Ibiza en familia de un día para conocer nuestra isla vecina. La propuesta que os hacemos es para una sola jornada y es posible gracias a Baleària que ofrece un servicio express que nos permite viajar y regresar el mismo día.

Lo hace a través del fast ferry “Cecilia Payne” un buque que hace el trayecto en tan sólo 2 horas. La ventaja es que los horarios son bastante adecuados para poder aprovechar el máximo tiempo en la Isla. La salida es a las 8 de la mañana desde el puerto de Palma y el regreso es a las 20h. de la tarde, llegando a Palma sobre las 22 horas.

Existen 2 tipos de acomodaciones, nosotros estuvimos en la Neptuno que está situada en la parte de arriba y permite viajar un poco más cómodo y también dispone de Bar. Un pequeño consejo, si el barco no va excesivamente lleno puede hacer algo de frío por el aire acondicionado por lo que puede ser aconsejable llevar una “rebequita” :).

Escapada a Ibiza de Turisme Petit

Desde aquí podéis consultar disponibilidad de fechas y precios:
escapadas de un día en familia.

Nosotros aprovechamos un domingo que podíamos aparcar nuestro coche en el puerto sin hora. Como el viaje era cortito nos llevamos algo de lectura. Una vez en la Isla tu decides como quieres aprovechar el tiempo, nosotros tomamos la acertada decisión de alquilar un coche por 1 día ya que no era excesivamente caro y podíamos  conocer más lugares. Cualquier destino en Ibiza en coche está relativamente cerca.

Lo primero que quisimos hacer fue conocer el centro: Dalt Vila. El Ajuntament, en nuestro caso, puso a nuestra disposición un guía para que conociéramos mejor los rincones de la ciudad. Igualmente desde la web oficial de Turismo de Ibiza tenemos mucha información relacionada tanto del centro como del resto de la Isla. Además justo delante de la Catedral hay una oficina de turismo que nos ofrece mapas, itinerarios, guías,…

Interior murallas Ibiza

El centro histórico se encuentra rodeado de murallas centenarias a través de sus 7 baluartes, lo cual lo dota de un encanto muy especial. En su interior encontraremos desde construcciones típicas hasta varios museos que nos explican al detalle gran parte de la historia de la ciudad. Sus calles han albergado diferentes civilizaciones, desde los fenicios, que fundaron la ciudad en el 654 aC, pasando por cartagineses, romanos, árabes,… Todas esas improntas se ven reflejadas en las diferentes rutas que ofrece su casco antiguo.

Dalt Vila en Ibiza

La visita guiada fue muy interesante, recorrimos gran parte del casco antiguo descubriendo parte de su historia con anécdotas interesantes. Durante el tour pudimos visitar el Museo Puget  cuya entrada es gratuita. (la mayoría de museos que encontraremos son gratuitos). Dentro, en su pinacoteca, se retratan las costumbres y los paisajes más representativos de la isla, pintados por Narcís Puguet Riquet y su padre Narcís Puguet Viñas. Sólo por el edificio merece la pena visitarlo, ya que es una casona noble típica de Dalt Vila con un patio interior precioso.

Tras la visita seguimos paseando por su laberinto de calles hasta llegar a la Catedral de Santa María, iniciada en el siglo XIV, donde pudimos disfrutar de unas magníficas vistas de la ciudad y del puerto. Es el punto más alto de la ciudad y parada obligatoria.

Turisme Petit en Ibiza

Otra visita que recomendamos pero que nosotros no pudimos hacer es la de la Necrópolis púnica y Museo monográfico Puig des Molins, cuya entrada es gratuita los domingos en horario de 10 a 14h. y el resto del año 2,40 € (lunes y festivos cerrado). Esta visita nos permitirá conocer mejor los orígenes de la ciudad. Es la necrópolis más extensa y mejor conservada de todo el mundo.

Desde la web del Ajuntament d’Eivissa podemos descargarnos también
una guía de que hacer en familia por Ibiza
con muchos datos de interés y recomendaciones:
https://turismo.eivissa.es/que-hacer/vacaciones-en-familia/

Llegó la hora de comer, y nosotros teníamos varias recomendaciones. Aquí es cuando nos vino de perlas tener el coche. Igualmente conviene recordar que la ciudad nos ofrece una gran variedad de bares y restaurantes para todos los bolsillos.

En nuestro caso nos apetecía conocer algunos pueblos del interior por lo que para comer optamos por ir a Santa Gertudris de Fruitera, allí nos habían recomendado un bar donde van muchos ibicencos para comer, según dicen, los mejores bocatas de la Isla. Se trata del Bar Costa pero para muchos es conocido como Bar Roig. El pueblo es pequeño y el sitio es fácil de encontrar, el establecimiento se encuentra pegado a la plaza de la Iglesia. Lo ideal es llegar pronto ya que suele estar bastante lleno, igualmente es un local amplio con terraza exterior, nosotros preferimos comer dentro con el fresquito del aire acondicionado :).

Bocatas Bar Roig Ibiza

El local por dentro es muy bonito repleto de pinturas, muchas de ellas donaciones de artistas que durante años han pasado por el bar. El sitio nos encanto por lo original de su interior, por el precio y por lo ricos que estaban sus bocatas. Una carta sencilla pero suficiente para poder comer bien y barato.  Nosotros probamos el llonguet vegetal, el de jamón ibérico  y queso, y el de queso. Todos hechos con productos de buena calidad.

Pero sino apetece un bocata, a la izquierda, justo pegado al local también hay un mítico lugar donde hacen unas espectaculares paellas que además se sirven de forma original. Las paellas son  elaboradas en horno de leña y las puedes degustar a partir de las 14h. Se trata del restaurante Santa Gertudris y sus propietarios, llegan a preparar 50 kilos de arroz en una sola jornada. Su secreto consiste en elaborar 3 paellas gigantes: una con capacidad para 260 personas y otras dos con una capacidad de hasta 160. Las tres se empiezan a preparar todos los domingos a las 8 de la mañana para luego servirlas al mismo tiempo al mediodía. Sin duda una forma original y que les ha brindado gran fama entre los ibicencos. También puedes pedirla para llevar.

Tras la comida y un breve paseo por el pueblo, lo último que queríamos hacer antes de irnos, como no, era ir a una de sus preciosas playas. Nosotros elegimos uno que no estuviera excesivamente lejos de donde habíamos comido y optamos por la  playa de Cala Llenya. Por esa zona está repleta de calas y era cuestión de elegir una. Aunque el día era un poco ventoso el agua estaba muy limpia y había movimiento de olas, lo cual lo hizo muy divertido. Las playas son muy parecidas a las de Mallorca pero con su propio encanto, esta por ejemplo tenía un pequeño acceso a través de un puente de madera muy bonito.

Acceso a Cala Llenya en Ibiza

fameliarTras el merecido chapuzón, comprobamos que nos quedaba algo de tiempo antes de devolver el coche y hacer el embarque por lo que todavía tuvimos ocasión de visitar un pueblo más: Santa Elulària des Riu, la población más importante de la mitad Norte de Ibiza.

Con un precioso paseo marítimo y una preciosa playa donde desemboca el único río que existe en Baleares, el río Santa Eulària de donde viene el nombre de la población. Tampoco os podéis perder su puente romano o Pont Vell.

Para los peque proponemos un reto y es encontrar un mítico personaje muy escurridizo: el  “fameliar” que se dejará fotografiar sólo con los más valientes. El “fameliar” es un ser pequeño y más bien feo que es capaz de realizar bien y muy rápido cualquier trabajo. Es posible conseguir uno la noche de Sant Joan debajo del Pont Vell pero si buscáis por el pueblo podéis encontrar alguno. ¿Aceptas el reto?.

Nuestro viaje llegaba a su fin y ya nos dispusimos a poner rumbo al puerto y regresar a nuestra querida Isla.

Puesta de sol desde barco

Fue una gozada hacer este viaje a Ibiza en familia gracias a Balearia y su fast ferry “Cecilia Payne”, la guinda a un día fantástico fue poder ver la puesta de sol desde su cubierta. A las 22h. llegamos a puerto cansados pero con la satisfacción de haber conocido un poco mejor nuestra Isla vecina. ¡Nosotros repetiremos!