
La excursión circular por el Camí de S’Escolta nos llevará a visitar hasta un total de cuatro fantásticos miradores en la zona de Valldemossa. Nuevamente nos adentraremos en plena Serra de Tramuntana, que sabiamente sabe alternar paisaje de montaña y marino.
Una ruta corta y sencilla para hacer con niños acostumbrados a caminar, teniendo en cuenta que algunos miradores están al borde de acantilados y hay que cruzar la carretera. Aunque el recorrido está bastante bien delimitado, existe alguna bifurcación que nos puede confundir, por lo que merece la pena seguir las indicaciones que explicamos a continuación.
Este camino bordea, en su parte más espectacular, la marina de Valldemossa, por lo que uno de sus puntos fuertes será ver una panorámica única del Port de Valldemossa. Es una senda vinculada a la vigilancia de la costa frente a la piratería; de ahí su nombre, s’Escolta. Las referencias históricas al camino se remontan al siglo XVI. Está situado entre las fincas de Can Costa, Son Mas des Pla del Rei y Son Guarda.
Gracias a la intervención del archiduque Lluís Salvador de Austria se rehabilitó este camino y además se añadieron varios miradores construidos entre finales del siglo XIX y principios del XX. Estamos ante un paseo único.
Inicio de la excursión por el Camí de s’Escolta

Esta excursión la podríamos iniciar desde Valldemossa por el camino peatonal paralelo a la Ma-10, que comunica con el acceso a la Ermita de Valldemossa, pero se incrementa el tiempo en unos 20 minutos por trayecto por lo que os proponemos una opción más corta pensada para familias o niños más pequeños.
Por tanto podemos empezar la excursión en la carretera Ma-10 que une Valldemossa con Deià. Pasada la gasolinera y antes de llegar al Restaurante Can Costa, a la izquierda existe un área de parking (no muy grande), donde podemos dejar el coche, es fácil de reconocer. Las plazas son limitadas; debemos respetar la señalización de estacionamiento.
Una vez aparcados, cruzamos con precaución al otro lado para acceder al camino peatonal que hemos comentado, pero en lugar de ir hacia arriba (ruta a la ermita), vamos hacia la derecha durante unos pocos metros para luego volver a cruzar y acceder al camino de S’Escolta. Es fácil de reconocer porque justo arriba hay un enorme letrero que nos indica: «cerrar siempre las barreras» (ver foto superior).
Ahora se trata de seguir el camino y como dice el cartel, cruzar varias barreras que deberemos siempre dejar cerradas. Los primeros pasos los haremos entre encinas, veremos que a los lados hay también verjas que pertenecen a las fincas privadas. Los accesos a las fincas están señalizados con letreros de propiedad privada; seguiremos únicamente el itinerario.
La primera bifurcación está señalizada con un letrero de madera pequeño que pone «camí de s’escolta«, debemos cruzar la reja y seguir por él.
Aquí el paisaje cambia y estaremos entre olivos y rocas. Pasamos una nueva verja ubicada en una preciosa pared de piedra y en breve otra más.
A partir de aquí es cuando nos podemos confundir, cuando el camino parece que ya es de bajada y que hemos llegado casi al borde del acantilado, tenemos una verja a mano derecha que puede pasar desapercibida, este es el camino que nos lleva a los miradores. La foto ayuda a reconocerla:

Como referencia, en el lateral derecho veremos un cartel cuadrado con la inscripción «caça major», que significa caza mayor. Seguiremos por el camino hacia los miradores.
Ahora sí, en poco menos de 5 minutos llegamos al primer mirador.
Los cuatro miradores del Camí de s’Escolta




1. Mirador des Barranc
Como su nombre indica, está al borde de un barranco pero nos ofrece todo un espectáculo, estamos por encima del Port de Valldemossa, a unos 400 metros sobre el nivel del mar. También veremos en la montaña una pequeña torre, es el Mirador y Torre del Puig de la Moneda.
Seguimos nuestra ruta con precaución porque podemos ver cabras en libertad y nos pueden dar algún susto o el susto se lo pueden llevar ellas :).
En pocos minutos llegamos a nuestro segundo mirador.
2. Mirador des Port
El mirador tiene dos paredes de piedra en ángulo y dos bancos, también de piedra, para sentarse. Está magníficamente ubicado y nos ofrece una vista más amplia del Port de Valldemossa. Para nosotros posiblemente el más bonito.
3. Mirador con banco de hierro
Ahora veremos un tramo corto y recto muy bonito y enseguida a mano izquierda veremos el tercer mirador.
Lo que lo caracteriza es que hay un banco largo de hierro junto a una barandilla de madera que nos permite asomarnos y ver ya la famosa roca de Sa Foradada.
Justo encima, a la derecha, podemos divisar la torre de Son Galceran, del siglo XVI. También vemos la finca de s’Estaca y su inconfundible mansión blanca.
4. Mirador de sa Volta de s’Escolta
Retomamos el camino para llegar al siguiente mirador en pocos minutos. Accederemos a él entre dos rocas y tenemos una nueva pared de piedra para asomarnos.
Además de los puntos de interés mencionados del anterior mirador también veremos la Torre de Can Costa que se caracteriza por su estilo neoárabe. También es conocida como «Sa Torre».
Nota: el mirador de Font Figuera queda fuera de este recorrido. En nuestra visita su acceso estaba cerrado; seguiremos la salida hacia la carretera sin intentar atravesar ese cierre.
De regreso al coche
Ahora ya podemos regresar. Si seguimos el camino llegaremos de nuevo a la carretera, a una explanada donde justo delante tenemos el camino que sube a la Ermita de Valldemossa y a mano izquierda la entrada al parking del Restaurante Can Costa.
Para volver al coche, cruzamos la carretera con precaución y subimos un pequeño tramo por el acceso a la ermita. Casi enseguida, a mano derecha, veremos el camino peatonal que discurre paralelo a la carretera hacia Valldemossa.
Lo tomamos y simplemente llegaremos hasta el parking donde hemos dejado el coche, desde allí cruzaremos de nuevo con precaución hasta el aparcamiento. Si la excursión la hemos hecho desde Valldemossa regresaremos al pueblo.



