
La Playa de s’Arenal de Portocolom es una de esas playas a las que siempre apetece volver. Situada junto al puerto natural de Portocolom, combina aguas tranquilas, arena fina y un ambiente muy familiar con el encanto de uno de los pueblos costeros más bonitos de Mallorca.
Aunque durante años fue una playa frecuentada sobre todo por los vecinos de la zona, hoy en día también es muy conocida entre los visitantes, especialmente durante los fines de semana de verano. Aun así, sigue conservando un ambiente agradable.
Dos playas en una
En realidad, la zona está formada por dos pequeñas playas comunicadas entre sí.
La principal es s’Arenal Gran, la más amplia y la que concentra la mayor parte de los servicios. Gracias a los numerosos pinos que bordean la arena, es posible encontrar sombra natural, un aspecto que las familias agradecen especialmente durante los meses de verano.
Un pequeño camino de piedras conduce hasta s’Arenal Petit, una cala mucho más recogida donde la arena continúa siendo fina y el agua muy tranquila. Los niños más mayores suelen divertirse pasando de una playa a otra caminando por las rocas o nadando en los días de mar en calma.
Una playa muy cómoda para pasar el día
Uno de los puntos fuertes de s’Arenal es que dispone prácticamente de todo lo necesario para pasar una jornada completa.
Encontraremos duchas, aseos públicos, servicio de limpieza, alquiler de hamacas y sombrillas, además de un pequeño aparcamiento gratuito situado muy cerca de la playa.
Eso sí, durante julio y agosto suele llenarse bastante pronto, por lo que conviene llegar a primera hora de la mañana. Si el aparcamiento está completo, normalmente es posible dejar el coche en las calles de los alrededores caminando solo unos minutos.

Restaurantes junto al mar y dónde comer en Portocolom
A pocos metros de la arena encontramos dos opciones muy cómodas para comer sin necesidad de mover el coche.
Por un lado, el Restaurante S’Arenal, con una carta centrada en pescados, mariscos y cocina mediterránea, tiene sombra, pero es caluroso; puedes tomar algo aunque esté reservado, hasta que la reserva se presente.
La otra opción es el Bar Blau, con una carta bastante completa y mejor sombra.
En ambos casos es imprescindible reservar con antelación durante los fines de semana de verano, ya que suelen llenarse con mucha facilidad.
Además de los restaurantes situados junto a s’Arenal, Portocolom ofrece una excelente oferta gastronómica.
Encontrarás desde pizzerías y cafeterías hasta restaurantes especializados en pescado fresco, arroces, paellas, cocina tradicional mallorquina y los clásicos pa amb oli para una cena tranquila junto al puerto.
Es un buen destino tanto para pasar únicamente la mañana como para quedarse a comer o incluso alargar la visita hasta el atardecer.
Lo mejor está fuera de la playa
Si has recorrido casi una hora desde Palma, mi consejo es no marcharte después del baño.
Portocolom merece un paseo tranquilo.
Su puerto natural conserva buena parte de su carácter marinero y todavía pueden verse los tradicionales escars, unas pequeñas construcciones utilizadas por los pescadores para guardar las embarcaciones fuera del agua. Son una de las imágenes más características de Portocolom y ayudan a entender cómo era la vida del puerto hace apenas unas décadas.
Algunas de ellas ya han sido reformadas con colores muy vivos.
Pasear por el paseo marítimo al atardecer, contemplando las barcas tradicionales y las fachadas de colores que se reflejan en el agua, forma parte del encanto de la visita.
El faro de Portocolom
Mención a parte es uno de los grandes símbolos de la localidad, el Faro de Portocolom, situado en la entrada marítica al puerto.
Aunque no puede visitarse por dentro, desde distintos puntos del paseo marítimo y desde los miradores cercanos se obtienen algunas de las panorámicas más bonitas de toda la costa este de Mallorca.
Si dispones de tiempo, merece la pena acercarse hasta el extremo del puerto para disfrutar de las vistas.
La cueva o Sa Cova Foradada de Portocolom, cómo llegar
Frente al faro, en el otro extremo del puerto, se encuentra una pequeña cavidad natural que se ha convertido en uno de los rincones más fotografiados de Portocolom.
Desde su interior se obtiene una curiosa perspectiva del mar y de los acantilados, convirtiéndose en una parada casi obligada para quienes disfrutan haciendo fotografías durante la excursión.
Cómo llegar a la Cova Foradada
El acceso es muy sencillo y se puede llegar en coche. Hay que seguir la Carretera del Far hasta llegar al Carrer del Bergantí, donde encontrarás una pequeña zona para dejar el coche. Este punto está localizado en Google Maps, por lo que poniendo: «Sa Cova Foradada de Portocolom» os dará la ubicación exacta o haciendo clic en el enlace :).
Antes de bajar a la cueva, encontrarás uno de los miradores más bonitos de Portocolom, desde donde se obtiene una espectacular panorámica del mar, los acantilados y el faro. Si vais con niños pequeños o simplemente preferís evitar un terreno algo irregular, este mirador ya merece por sí solo la parada. Se llama «Mirador de Coves».
El descenso hasta la cueva no es largo, se hace por la izquierda del mirador, pero sí presenta un sendero de roca algo irregular y requiere caminar con precaución. No lo recomendaríamos con niños muy pequeños que todavía no caminen con seguridad. En cambio, para niños algo mayores acostumbrados a caminar y siempre bajo la supervisión de un adulto, puede convertirse en una pequeña aventura con una recompensa final espectacular: una de las fotografías más icónicas de Portocolom.
Completa la excursión visitando el Monasterio de Sant Salvador

Si has recorrido casi una hora desde Palma para disfrutar de la playa de s’Arenal, merece la pena reservar un rato para subir al Santuario de Sant Salvador, situado a apenas 15 minutos en coche de Portocolom.
Construido en el siglo XIV como refugio espiritual durante la época de la peste negra sobre la cima del Puig de Sant Salvador (509 metros), este histórico monasterio es uno de los lugares más emblemáticos del levante mallorquín. Durante siglos fue uno de los principales centros de peregrinación de Mallorca y hoy sigue siendo uno de los lugares más espectaculares para contemplar la isla desde las alturas. La iglesia actual fue edificada a principios del siglo XVIII y alberga una imagen de la Virgen de Sant Salvador, objeto de gran devoción popular.
La carretera de subida, con sus curvas y espectaculares panorámicas, ya forma parte de la propia excursión. Una vez en la cima además de la iglesia barroca encontrarás la imponente estatua de Cristo Rey y la monumental Creu des Picot, ambos ofrecen algunos de los mejores miradores de Mallorca, con vistas de 360 grados.
El recinto dispone además de un amplio aparcamiento, una agradable área recreativa con mesas de picnic, un restaurante y el Petit Hotel Hostatgeria Sant Salvador, un pequeño alojamiento ubicado dentro del antiguo monasterio que permite disfrutar de la tranquilidad del lugar y contemplar algunos de los amaneceres más espectaculares de Mallorca.
Tanto si visitas Portocolom en verano como si buscas una excursión para cualquier época del año, combinar la playa de s’Arenal con la subida a Sant Salvador convierte la jornada en una de las escapadas más completas del sureste de Mallorca. Mar, patrimonio, gastronomía y unas vistas inolvidables se unen en un mismo día.
Ficha técnica Playa de S’Arenal de Portocolom
| Tipo de playa | Arena fina |
|---|---|
| Longitud | 130 metros (s’Arenal Gran) |
| Anchura | 50 metros |
| Ideal para niños | Sí |
| Accesibilidad | Sí, con acceso fácil y apta para carritos de bebé |
| Aparcamiento | Gratuito, junto a la playa (plazas limitadas) |
| Socorrista | Sí (temporada de baño) |
| Baños públicos | Sí |
| Duchas | Sí |
| Hamacas y sombrillas | Sí (alquiler) |
| Restaurantes | Sí, a pocos metros de la playa |
| Zona infantil | No |
| Mascotas | No permitidas durante la temporada de baño |
Nuestra opinión
Nos sigue pareciendo una de las playas familiares más recomendables del sureste de Mallorca.
Es cierto que en los últimos años ha ganado popularidad y ya no es ese rincón tranquilo que muchos recordábamos, pero sigue ofreciendo aguas muy calmadas, abundante sombra natural, buenos servicios y el atractivo añadido de poder descubrir uno de los puertos con más encanto de la isla.
Si además aprovechas para pasear por Portocolom, visitar el faro y disfrutar de su ambiente marinero, entenderás por qué sigue siendo una excursión que merece la pena.



