
La excursión a Cala Deià es una ruta circular que parte de uno de los pueblos con más encanto de la Serra de Tramuntana: Deià. Nos llevará hasta una preciosa cala con un pequeño puerto pesquero que se puede visitar en cualquier época del año. Es una buena opción para hacer con niños por su duración y dificultad baja, teniendo en cuenta que primero bajaremos hasta el mar y después habrá que subir de nuevo al pueblo.
El aparcamiento puede resultar complicado, especialmente en verano. En Deià hay zonas habilitadas para estacionar, algunas de pago; conviene fijarse en la señalización de cada zona.
Deià es un pueblo muy turístico, pero mantiene su encanto y su esencia en todas sus calles. El agua también es protagonista a través de los torrentes que cruzan el pueblo y confluyen en el Torrent Major, que desemboca en la cala.
Durante la ruta, si ha llovido bastante, podremos ver la fuerza del agua en el tramo final del camino. Es una imagen espectacular, aunque no debemos acercarnos al cauce si baja crecido.

Al ser una excursión corta, recomendamos aprovechar para subir a la iglesia y al cementerio, desde donde tendremos bonitas panorámicas del pueblo y sus alrededores. Descubre más sobre Deià.
La ruta circular por los senderos no es apta para carrito de bebé. Si queremos bajar con carrito, la alternativa es hacer tanto la ida como la vuelta por la carretera asfaltada que lleva a la cala. Es un recorrido distinto, compartido con vehículos.
Inicio de nuestra ruta

Podemos empezar la ruta en el Refugi de Can Boi, ubicado en el carrer des Clot, número 5. Es un buen punto de partida porque es fácil de encontrar y, además, podemos hacer una parada para tomar un café o comer. Para comer conviene reservar en el 971 636 186.
Si llevamos bocadillos, una buena opción es comer en la misma cala. Si entramos en el refugio, merece la pena visitar su almazara, que conserva los principales elementos destinados a la elaboración del aceite.
Junto al refugio encontraremos el indicador de madera que marca el inicio del camino. Seguiremos el Camí des Ribassos, bajando hacia la cala.
El trayecto es agradable y sencillo, aunque en algunos puntos tenemos que estar atentos para no desviarnos. Siguiendo las indicaciones, en unos 40 minutos estaremos abajo. Veremos muchos olivos, algunos con formas espectaculares: descubrirlas les encantará a los niños.

En el último tramo cruzaremos el Torrent Major por el pont de sa Cala, que nos dejará en la carretera que baja a la playa. Desde aquí solo nos quedan unos diez minutos, incluidos en el tiempo de bajada.
La llegada a la playa es muy bonita, con barcas a los lados del camino. En este precioso puerto pesquero podemos ver restos de los varaderos donde antiguamente se resguardaban las embarcaciones.
Una vez aquí, podemos aprovechar para comer y disfrutar de un rato agradable junto al mar. Nosotros lo hemos visitado en diferentes épocas del año. Sin duda, es un lugar único y especial.

Regreso al pueblo por el Camí de sa Vinyeta
Para regresar podemos utilizar el mismo camino, pero recomendamos volver por otra ruta para ver cosas diferentes y completar la circular. Volvemos a la carretera, dejamos a nuestra derecha el puente que hemos cruzado antes y seguimos un poco más arriba. A mano izquierda veremos el cartel que indica el camino de regreso a Deià: el Camí de sa Vinyeta.
Es un camino empedrado que cruza la carretera en varios puntos, por lo que hay que estar atentos al tráfico. El recorrido está señalizado y bordearemos los bancales des Verger. La subida nos lleva unos 35 minutos.
Una vez arriba, salimos junto a la escuela municipal. Desde allí podemos regresar por las calles del pueblo hasta el refugio o la zona donde hayamos aparcado.



